Vértigo

Un camino sin destino
una sonrisa sin motivo
una nota que te transporta
y una música que hace
espuma tu boca.
Una gota de sudor 
esculpiendo
tu cuerpo de canela.
He aquí la brisa
revoloteando
tus bragas de franela 
y mis ojos no lo logran
escapar
de semejante belleza.

Mis sentidos alborotados
resurgen desde la tierra,
el piso está caliente
y mi mente serena;
siento el vino 
reposar en mi desnuda
garganta,
sueño con verte volar
entre mis piernas
una vez más.

El mareo ya está aquí
y si no vomito 
la muerte vendrá por mí,
qué suerte podré tener
si no consigo ver
tu reflejo en mi ser.
Arde mi vientre 
la ilusión se ha ido,
es el vértigo de tu partida
lo que ha hecho de mí
un alma sufrida.


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No existen poetas tristes  ni felices, solo existen poetas. 

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La desazón en su punto,

carcomiendo las entrañas
sin dejar algún souvenir
a pedir de boca.
¿No es extraño hacerse 
preguntas en tercera
persona?
Las respuestas divagan
en el aire,
vuelan como pájaros
sin hogar y ley.

El poema se queda corto,
no hay poesía que soporte
tanto dolor sin derramar
una lágrima…
No existen poetas tristes 
ni felices,
solo existen poetas. 
Poetas que sienten, 
y plasman su existencia
en versos de supervivencia. 

La alegría nace desde la panza,
como una droga 
llega a su desembocadura;
a una tez fría y una sonrisa
dentro de las pupilas.
¿Acaso la felicidad no es
pasajera, que cambia
de trayecto antes de llegar
a su destino?
Quizá el rumbo de esta historia
está perdido, 
quizá no hay maniobras 
que logren acoplar
los versos afligidos 
en rimas decantadas. 

Poema Pink II

No quiero versos desgastados
ni abrazos por compromiso,
No quiero sonrisas reforzadas
ni letras sin sentido,
No quiero miradas llenas de lástima
ni leer poemas nulos de sentimientos.

Mi vida es una ruleta rusa
que gira, proclamando
la muerte en cada tiro.
Y la suerte está de mi lado
lo sé, aún respiro…
Y si hablo de la muerte
es porque no le temo a ella.

Escribo hasta saciar mi estupidez
busco consuelo en esta hoja de papel
y si vuelvo a ver el amanecer
cuando abra mis ojos,
sabré que he vivido más de mil vidas
en cada parpadeo.

Aguas turbias

Parto de la idea que escribir 
es como un río que se lleva 
todo lo malo.

 

Las aguas turbias
se congregan, ansiosas
queriendo desembocar
en cabezas mansas.

La torpeza llega
a lo más alto
de la corteza cerebral,
hurgando como un gusano
terrestre;
devorando todas
las dudas existenciales.

Caen las letras
rendidas a los pies
del verso,
suaves y vigorosas
dispuestas a confundir el tiempo.

Entre comas y puntos
los lamentos se van
perdiendo
o tal vez no,
solo están adormecidos
en los silencios inquietos
que existen en los poemas.

El Diablo de los Poemas

El día decantó su pesimismo,
como una voz, seduciendo
a la locura más entrañable.
Un resplandor adornó
mis pupilas,
transformándolas
en la mágica ilusión.
La tierra se abrió en dos,
y del suelo salían llamas
ardientes.
Vi el infierno en mis manos
y una pluma fue el testigo
de mi salvación.
El éxtasis de mis versos emanó
y una sobredosis de poesía
creció en mi interior.
Se hizo la noche en mí…
fue como venderle mi alma
al Diablo de los Poemas.

Una razón más para hacer poesía

Te busqué en las esquinas más pobladas

Entre multitudes me perdí al ver que no estabas para mí,

Es inútil querer encontrar lo que siempre estuvo perdido

Y qué fatiga es olvidar lo que permanece vivo.

Recuerdos fugaces llegan a este martes trece,

No te extraño, no te pienso pero heme aquí escribiendo estos versos

Es la poesía la que me hace echar de menos

Lo que fue o no fue, lo que murió y no perduró,

Es la poesía el reencuentro de sensaciones vividas, añoradas o emancipadas

Y yo sin eso no puedo vivir.

Aún tengo vicios por perfeccionar,

Emociones qué experimentar

Y poemas qué redactar;

Echaré de menos las veces que quiera

Y buscaré en las paredes de mi alma

Una razón más para hacer poesía.

De nada sirve … ¿?

De nada sirve dedicar poemas
si no los van a leer
de nada sirve evocar letras
si no las van a sentir 
y así se esfuman los versos 
como los días que muertos están
en el horizonte.
Así mueren mis letras;
agonizan en el ocaso del olvido
se marchitan en mis labios
y se pierden en el viento.
De nada sirve recitar poemas
si no hay oídos qué conquistar
de nada sirve escribir poesías
si lo hacen por unos cuantos likes
¡Vamos a vomitar los sentimientos!
¡Vamos a eyacular versos
mientras masturbamos las letras!
¿Acaso no es el arte la purga
que necesitamos para desintoxicarnos?
Este mundo podrido ya está
gira y gira sin dar marcha atrás 
y aquí estamos todos inertes 
creyendo que todo puede mejorar
aún así, hay mucha poesía para dar. 

 

En un soplo se nos va la vida

En un soplo se nos va la vida…

Llega el sueño profundo
siniestro que pulveriza la sonrisa,
hay tanta quietud en sus ojos
tanta soledad en su mirada
poca cordura en su habla
y sordera en sus lágrimas;
nublado está su sentir
marchitándose a la medida
que ve el alud de tierra 
sobre la cornisa.
Nadie pudo decir una palabra
pues, el llanto acaparaba la garganta,
en la boca del estómago 
crecieron las dudas del mañana
qué difícil es despojarse de sus abrazos
qué tortura es regresar y ver que ya no está.
Las noches son eternas
cuánto pesan los días en pena,

es una misión imposible dormir
y la carga de las memorias resuenan en sus hombros.
En un soplo se nos va la vida

pero, su duelo se hace una eternidad
no hay alegría en este lugar
no hay gozo en su cielo,
aceptar la pérdida no es un consuelo
gastado está el tiempo
¿y si el tiempo lo cura todo?
¿Dónde está su tiempo?

Tristeza de Agosto –Soneto–

 

Brillo en la penumbra con luz propia
En calma, la música me arrulla
mientras la muerte se ríe y aúlla
tenues ecos dentro de mi angustia. 

Aquí siento el dolor marchitarse
La razón camina entre las nubes
Sólo soy mar lleno de confusiones
En busca de sol sin precipitarse.

Voilà! Esta es la triste historia
Narrada en un soneto, sin gloria
De un alma turbia y cansada.

Voilà! Traigo el soneto afligido
En medio de un verso lúcido
Soñando estoy y sigo despierta.

 

 

 

Hace rato no hacía un soneto y bueno, salió Tristeza de Agosto.