¿Cómo describir el vacío?

¿Cómo describir el vacío?
¿Es acaso un nudo en el estómago
o es un punto fijo apuntillando 
a la nada?
¿Es el silencio inaudito que ronda
en las hojas de los árboles 
o será tener el todo y dejarlo 
por pura cobardía?
Cómo describiría usted el vacío
cuando ya no siente nada;
cuando su corazón late, siente que respira
pero su naturaleza está marchita.
Cómo describirían ellos el vacío 
mientras ríen a carcajadas 
y a ella la llaman puta.
Cómo describiríamos nosotros el vacío
si en nuestras miradas
solo hay indiferencia frente al dolor.
Nos acostumbramos al vacío
sin darnos cuenta.

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La Esfera que no gira más

Hace exactamente un año y tres meses que estoy en la comunidad de WordPress. Y cuando empecé, no pensé en los resultados. Es decir, solo quería sentarme a escribir, escribir hasta que ya no tuviera nada que decir, pero lo increíble es que siento que no he dicho nada y tengo muchas cosas que redactar. Como lo dije en un poema mío: es un vicio de nunca acabar.

Y quiero empezar a recopilar mis poemas –en este caso– Y hoy presento dos de ellos: Alter-ego y El diablo de los poemas.

No esperaba nada de mi blog (La Esfera que no gira más) pero aquí sigo en este camino.

Hemisferios de la humanidad

Veo gente feliz por todos lados y me aterra.
No me malinterpreten.
No es que no me agrade verlos felices,
me aterra la idea que no sepan manejar 
los dos hemisferios de la humanidad: 
la tristeza y la felicidad. 
Siendo la segunda más efímera que la primera
pero no importa,
sean felices hasta que el tiempo lo permita
y abracen la tristeza para que no les arrebate la vida. 

Poema 1989

Te has ido, 
has dejado tus estragos en mi cuerpo.
Pienso, pienso que vas a volver
pero no existe el retorno a lo que ya se fue.
Miro hacia atrás,
el sol ya me va a dar otra vuelta más
qué fuerte he sido (mentira)
y tan vulnerable me siento 
cuando veo mis batallas por el suelo.
Quiero lapidar mis errores
quebrarlos hasta sangrar
mas lo hecho está hecho,
mi pasado no lo puedo cambiar.

A los cinco, corrí a los brazos de mamá
huyendo de un payaso loco 
que un globo me quería dar.
A los diez, me mudé a otra ciudad 
empecé de cero y yo solo quería jugar.
A los quince, princesa fui 
qué ridículo es, lo sé.
Pero la fiesta no podía esperar.
A los viente entré al lado oscuro
y como un embrujo
las drogas y el alcohol hicieron lo suyo.
A los veinticinco conocí el amor,
entregué todo de mí
hasta que el amor se convirtió en dolor.
Todo pasa, nada estático… 
En un abrir y cerrar de ojos
recibo los treinta, con la frente en alto
la espalda erguida 
y las piernas cansadas 
de tantos tropiezos en mis pasos
.

Aquí estoy o eso creo,
tal vez es mi reflejo en el espejo
y no estoy del todo…
Me desvanezco en segundos
¿soy yo la escribe o es mi altanera
alma que quiere salir a buscar
un consuelo?
¿soy yo la que habla o es mi voz
gritando no más, no más 
hasta el cansancio?
Aquí estoy o eso creo,
no soy inmune al dolor
ni comulgo con él,
tenerlo de amigo es mejor
inclusive, odiar solo enferma mi corazón.

No todo ha sido amargo;
es mi tristeza un faro de luz
que ilumina mi espacio,
mi risa ha estallado en llanto
mis orgasmos han florecido
en recipientes pulcros e insanos
mis besos recorrieron espaldas,
volvieron a nacer
en bocas de ensueño.
No fui una rockstar pero sí hubo
sexo, drogas y rock & roll.


Poema por mi cumpleaños No 30.

Midnight In Paris – El consejo de Ernest Hemingway.

Se podría decir que esta película es una de mis favoritas. No le encuentro
nada malo, para mí es perfecta. 

A continuación una de las escenas más memorables:

Midnight In Paris – Woody Allen

–¿Qué escribe?
– Una novela 
– ¿Sobre qué?
–Sobre un hombre que trabaja en una tienda de nostalgia, ¿sabe?
–¿Qué mierda es una tienda de nostalgia?
–Un lugar donde vendes cosas viejas. Memorabilia. Y resulta que… 
¿Suena muy horrible?
– Ningún tema es horrible, si la historia es verdadera. Y si la prosa 
es limpia, y honesta y si manifiesta… valor y elegancia bajo presión.
–Oiga, quisiera pedirle el mayor favor del mundo
–¿Qué es?
–¿Podría leerla?
–¿Su novela?
–Sí. Tiene 400 páginas y estoy buscando, busco una opinión.
– Mi opinión es que la odio
–Pero si ni quisiera la ha leído
–Si es mala, la odio. Odio la mala literatura. Y si es buena, la envidiaré 
y la odiaré más. No pida opinión de otro escritor.

Hoy por ti, ya no me muero.

¿Viste el cielo azulado mientras besaba tus mejillas?
¿Viste cómo me temblaban los labios al rozar tu vestidura?
¿Viste mi manera de sonreír cuando me hablabas con tus ojos?
¿Viste el amor que sentía por ti, sin ni siquiera hacerlo?

No, nunca lo viste, ¿verdad?
Pero tranquilo, la ciega era yo que no veía la verdad de tus actos
y aún así, te seguí amando. Te amé hasta quebrarme en mil pedazos.
Pero no te preocupes amor mío, yo vacilé entre la vida y la muerte;
descendiendo al infierno, conquisté el cielo 
y hoy por ti, ya no me muero.

Levantarse y beber café

Levantarse, beber un poco de café. Escuchar los pájaros trinar y sentir el cuerpo pesado al caminar. Hay un sol resplandeciente afuera y las ganas de dormir siguen plenas. Los minutos golpean en la cara, sin embargo hacer caso omiso al tiempo es la solución al problema. Las manos tiemblan, la respiración se agita, los ojos son dos grandes charcos y en el pecho hay una herida que nunca cicatriza. La boca del estómago trata de digerir lo que pasa por la mente, pero es inútil no hay respuesta que pueda aliviar tanta angustia. La cabeza es un torbellino de pensamientos vanos, ni los gritos ayudarían a calmar la zozobra de no existir.
Es esa existencia la que no da tregua, es una pelea desgastante que va carcomiendo la vida. Cada instante es más tedioso respirar y las malas ideas aparecen sin refunfuñar. 
Llega la tarde, alguien pregunta: ¿Cómo está?, a nadie le importa la respuesta, sólo quieren oír la verdad más conveniente. El silencio acompaña la velada y el atardecer se viste de gala. Muere el sol otra vez y muere el alma cansada también. 
La noche trae su fortuna, es un reto sobrevivir a ella. Los demonios mentales se desatan y la lucha parece eterna. Una, dos, tres de la madrugada, el insomnio es un búho que cuida la tristeza.

Con suerte mañana se levantará y beberá café.

Este es un nuevo comienzo –Reflexión–

Es un nuevo año, donde florecen las oportunidades y le digo adiós a lo que me haya generado algún malestar. 2019 es el año para no cometer errores y aunque suene irrealizable, –¿estúpido?– pues no estoy dispuesta a volver a caer en las garras de ellos.
He estado en un largo trance de entendimiento personal, en el cual me ha costado lágrimas de sangre llegar a donde estoy. ¿Será esto lo que llaman tranquilidad? Tal vez… Sin embargo en la paz también hay agua turbia, ¿por qué?, qué sé yo, nunca estamos conformes con nada.
Aún así, la sonrisa permanece en mi cara y mis carcajadas son más amenas. Mis ojos volvieron a recuperar el brillo y mi mirada está llena de esperanza. Estoy lista para las guerras venideras, para acabar con los problemas y resurgir desde mis entrañas, porque no habrá nada ni nadie que me detenga.

Este es un nuevo comienzo que no pienso darle tregua…

No lamento…

No lamento el tiempo invertido 
ni las mañanas de sabor a cafeína,

no lamento las sonrisas regaladas 
ni los poemas recitados en la almohada,

no lamento haber vivido lo que viví
ni haber dejado de hacer lo que pude haber hecho,

no lamento el llanto que derramé
ni la tristeza que sentí cuando los sueños se fueron,

no lamento las noches taciturnas 
ni los días de relleno;
en el atardecer fui
y el amanecer soy.

No lamento mi ira
cuando vociferaba verdades parcas,
ni las mentiras emitidas 
por mi boca amarga.

No lamento los versos que te di
ni el amor que recibí.

Solo lamento no haber escrito esto antes,
pero ya no soy frágil 
y sé vivir sin mirar atrás. 

 

Es mejor tarde que nunca –Reflexión–

Se puede escribir sin pretender algo, aunque suene ilógico, tonto o pareciese que estuviese desvariando. Se puede morir sin haber muerto, aun estando respirando y observando frente a frente el ocaso.
Inclusive, se puede amar después de haber amado, con el corazón roto y un alma devastada de tanto dolor. Atrincherada está la vida que los revés se van amortiguando sin hacerse notar, a menos que los ojos busquen la verdad frente a un espejo. 
Se puede intentar lo que ya se descartó, así las lágrimas hayan inundado todo el espacio exterior. Es posible acariciarse las cicatrices, llenarlas de besos mientras se siente la bondad del perdón. 
Es posible amarse después de haber caído en las mieles de las autodestrucción; un alma estando tan cerca del peligro, es una de las maneras más genuinas de valorar lo que somos. 
Creer en lo que no nunca se creyó, odiar lo que nunca se odió, mandar al carajo todo lo que jamás pensó… es posible hacerlo, ¿saben por qué?
Porque es mejor tarde que nunca.