Olvido a destiempo

Vencí al silencio,
a la bruma, y al viento.
Quise derrochar
verdades,
quise prolongar
el tiempo,
pero tu mirada,
siendo aun, más desafiante
mató mi vergel.

Ya no hay reproches
que aten a un sueño,
ni omisiones a sueldo.
Tuve que morir dos veces,
para recordar
el filo de mi vida,
y aún así…
Olvido a destiempo.




No consigo recordar

Se han esfumado de mi memoria
Besos cargados de historia,
Besos de cuentos sin desenlace
Besos que no culminan
En prosa.

Se ha extinguido de mi boca
El sabor de unos labios,
La textura de una piel
Inexistente, escasa
Y llena de miedos.

No consigo recordar
El sonido de una voz
Diciéndome,
Te quiero…

No consigo recordar(me)
Estoy perdida entre la nubosidad
De mis pensamientos;
Intentando recordar(te)
Intentando vivir(te)

Sigo sin ver mi rostro
Sigo sin ver(te) de lejos,
A lo mejor las sombras
Se han llevado tu reflejo.

Los poemas no mienten

Escribo para vivirte una vez más.
Al terminar,
sé que no estarás
y mi mente
te habrá hecho trizas de nuevo.

Pero no importa,
soy una rebelde sin causa
si te quiero vivir una y mil veces
solo debo escribir.

Entre mis líneas,
respirarás 
así el ayer no exista.
Nuestro pasado no es perpetuo
y nadie me quita
la nostalgia de escribirte
unos cuantos versos.
(Sé que no me lees y ni lo sabrás…)

Esta es mi maldita suerte:
de recordar(te)
entre verso y rima,
sin embargo
los poemas no mienten,
así los sentimientos se alteren
con el tiempo.