Hoy por ti, ya no me muero.

¿Viste el cielo azulado mientras besaba tus mejillas?
¿Viste cómo me temblaban los labios al rozar tu vestidura?
¿Viste mi manera de sonreír cuando me hablabas con tus ojos?
¿Viste el amor que sentía por ti, sin ni siquiera hacerlo?

No, nunca lo viste, ¿verdad?
Pero tranquilo, la ciega era yo que no veía la verdad de tus actos
y aún así, te seguí amando. Te amé hasta quebrarme en mil pedazos.
Pero no te preocupes amor mío, yo vacilé entre la vida y la muerte;
descendiendo al infierno, conquisté el cielo 
y hoy por ti, ya no me muero.

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Loca de coherencia

¿Y si ya no tengo nada que escribir?

¿Y si solo quiero fingir?

¿Tal vez ya todo lo he dicho?

A este papel le cabe todo

Sandeces, locuras y disparates.

Mi mente va rodando

Mientras mi cuerpo

Se hunde en la mierda…

Y perdona mi pesimismo

¿Qué digo?

¡Que se joda!

Aturdidas están mis letras

De tanto optimismo junto,

Y hoy solo quiero gritar

Tomarme un whisky,

Dejarme llevar por el vicio

De extrañar.

¿A quién engaño?

Ya no te echo de menos

Solo extraño lo que fui

Cuando estaba a tu lado.

La realidad es agobiante,

Es un gusano que se indigesta

De los miedos.

Me gusta escapar de ella

De vez en cuando,

Para no terminar como

Una maldita loca

Llena de coherencia.

El idiota

La música se adueñó del espectáculo,
su mente quería recuperar el control
ipso facto
un nubarrón de algarabía
interrumpió la función.
Risas vertiginosas
contagiaron el humor
del idiota,
no tuvo más remedio
que acabar con su presión.
Triste son sus letras,
de sus pulgares
brotaba armonía pura;
obras de arte
al alcance de los más débiles.
Un corazón unísono
queriendo conquistar
terrenos baldíos…
Yace el idiota
con sus versos gota a gota
merodeando
por las esquirlas de sus amantes
sacudiendo su lengua
en cuerpos de trance…
y su voz agoniza
y su alma se marchita
y solo respira
así ya no tenga prisa.

Domingo Híbrido

Maleza escudriñando por las ventanas al sortilegio de la soledad,
oscuras sonrisas alumbrando en el pozo de la desolación;
hay un maleficio en estas paredes, apuntando hacia la realidad.
Así son los domingos híbridos:
el piso se retuerce en las penumbras, no hay equilibrio constante, 
la mancha crece, crece sin obstáculo alguno.
Qué diminuto es el cuerpo cuando las cargas 
superan lo primitivo, y mientras la maldad se ríe a carcajadas
los miedos van consumiendo la poca dignidad que queda.
El viento sopla en contra vía, retumban los vidrios de las ventanas
afuera hace calor, adentro el frío es descomunal 
no para de llover en estas cuatro paredes
y el vacío es un lugar común.

La botella

En una copa de vino
Sumergí mis penas,
Yace en ella
La lucha de mis días.
Perderme en dos sorbos
No fue a propósito
Y este insomnio
Me pesa en los hombros.
Cansados están mis ojos
De ver tantas decepciones
Juntas.
Ya debería estar acostumbrada
Pero los engaños se perfeccionan
Y las ilusiones crecen todos los días.
Qué fácil es embrigarse
Qué difícil es detenerse
Sin haber empezado,
Y mi mirada está en la botella
Y el vino en mi garganta seca
Y la noche apenas comienza
Y los pensamientos adornan
Mi cabeza.
Debería dormir sí…
Lo haré, cuando acabe la botella.

Transeúntes

Corazones agitados

Recorriendo turbias calles

Llenas de conformismo.

El sol está en su punto

Quemando las esperanzas

De los incautos.

No hay sombra más oscura

Que la de un alma sin ganas de vivir

Sin embargo, huele a libertad

Cuando caminas en la oscuridad.

Piernas cansadas de tanto andar

Fijan sus miradas en imposibles,

Sueñan despiertos

En un mundo sin oportunidades.

Así es la selva de cemento,

Un cementerio de ilusiones

Y sus transeúntes,

Bestias sin pasiones.

Resaca –Poesía Barata

El mundo da vueltas a mi alrededor
siento el piso moverse sin razón
la habitación quiere desaparecer
y mis ojos sin brillo están.
Quisiera un poco de agua
mi lengua hierve
¿podré sostenerme en pie
o llegarán los recuerdos a estorbar?
Mi ropa hiede a cigarros
y la saliva me sabe a vodka
no recuerdo cómo llegué aquí,
caminar bajo los rayos del sol
resulta bastante encantador,
así la cabeza esté a punto de estallar…
Anoche morí 
y hoy la resaca me ha revivido. 
¿No es el alcohol el antídoto
para curar la indiferencia?
Pareciera que estar ebrio
te hace vehemente,
lleno de vigor, sin miedos
pero no, solo es una cortina de humo
para alejarte de la realidad.
Ya nada importa, 
ni la soledad golpea
estoy recostada en mi cama
suspirando por volver a morir
en manos del alcohol. 

Noches de soledad y vino

Esta noche haré un trío

Con la soledad y el vino

Me dejaré amar

Contaré mis tristezas a la luna

Serviré una, dos o tres copas

Acabaré la botella

Y lo más seguro es que no termine la tertulia.

El tiempo a solas me sienta bien

Cuando tengo muchos inconvenientes por resolver.

Soy amante del vino

Disfruto de su amargura,

Baño mi garganta con su exquisitez.

No hay pensamientos que estorben

Cuando tengo mi copa llena.

No hay odios que dañen

Mi soledad,

Solo me arrepiento de una cosa…

No haber comprado más vino.