No siempre será abril

Aunque la brisa llegue
sin previo aviso,
la lluvia agrande los ríos
y florezcan los árboles
con ímpetu
No siempre será abril.

Así la primavera adorne
con su belleza 
las falencias de la naturaleza
humana,
y miles de sonrisas estallen
de felicidad
No siempre será abril.

Te puedo vivir una vez más,
con tus errores
sumados con los míos;
convirtiéndolos en una burbuja
llamada amor…
El deseo me corrompe,
pero no siempre llegará ese abril.

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Ausencias

Un trago por los que ya no están,
por los que se fueron y no volvieron
Un trago por los que quedan
Por los que están y permanecen
Un trago por el que está ahí, 
y es un zombie sin sentidos.
Brindo por todos
brindo por ti, por mí, 
Por ellos y por vosotros;
La noche es nostálgica 
la música suena fuerte
el corazón se me quiere salir
y mis lágrimas quieren formar un río.
Diciembre ya está aquí
hay un nudo en mi ombligo.
Sonreír es de valientes
reírse mientras todo se derrumba es de mezquinos;
la tranquilidad no se negocia 
al dolor hay que dejarlo sentir.
Yo me raspé las rodillas
tratando de levantarme,
la sangre no me asustó
sin embargo, me quebré mil veces
al final, estar de pie no es malo 
así tenga que caminar sobre una línea fina
al borde del abismo. 
Hay ausencias que matan,
otras que liberan
Hay ausencias fortuitas,
[esas que llegan
cuando menos las esperas]
Deliberadas ausencias
causan llagas en el alma…
Ausencia de mí
[autodestrucción]
se posa en mi soledad,
cuando el mundo me da la espalda
Busco a la persona que más me conoce…
YO.

Piano Escarlata

Aquí en mi densidad,
oigo el piano tocar
suenan aquellas notas,
bañadas en melancolía
susurran anhelos perdidos
haciendo olvidar nimiedades.
Música escarlata
contagia a la nostalgia,
se viste de rojo mi soledad
tiñendo mis manos cansadas.
Nocturnos deseos
empañando mi ventana,
el frío está cerca
y mi vientre hierve al templar.
Hermosa composición
estremece mis sentidos,
si muero esta noche
no tendré miedo al partir
la agonía suele ser bella
cuando ella no te importa,
y el sufrimiento es nulo
al dejarlo entrar
sin necesidad de aferrarse a él.

 

Hoy escuché tu voz – Poema

Hoy escuché tu voz

te oí cantar

un bolero solitario

encadenado a los recuerdos

malditos recuerdos que una vez 

fueron nuestros.

La nostalgia se claustro entre 

mi pecho y mi espalda,

fui presa de mis pensamientos

y te volví a querer.

Hoy ya no me dueles

la melancolía abraza mis lágrimas saladas

y me pregunta: ¿cuándo has

dejado de quererlo?

Hoy escuché tu voz

y quise escribirte

ya lo sabes, he desnudado mi orgullo

invoqué tu nombre en esta copa de vino

y te hiciste real en esta poesía;

en mis letras siempre estás

en mis noches te recito poemas en silencio,

turbios silencios que nunca escucharas.

Nostalgia azul

Fortuitos pensamientos flotan en la nostalgia pura
recopilando cuentos jamás escritos
que cuentan historias de personajes específicos.
Recuerdos habitando en lo más profundo de la memoria,
queriendo renacer en el presente
interrumpiendo la ruta del futuro

buscando oportunidades sin éxito alguno.
Nostalgia azul
vislumbra tonos tristes en su entorno
el mundo grita constantemente
y las mentes taciturnas emanan montañas rusas de emociones.
Los cambios retumban,
proclamando acciones contundentes.
Las canciones siguen sonando,
aunque la melodía es la misma, la sensación es distinta
el tono gris de la soledad
contrasta con el brillo latente de los ojos
que brotan destellos de nostalgia azul en el alma.

 

 

 

 

 

 

La soledad

La soledad dice lo que el ruido calla. Cuenta historias imaginarias de seres extraños que habitan en la psique. Crea mundos alternos, llenos de sueños por cumplir. La soledad invita a conocer la realidad; sin vendas en los ojos, sin tapujos y sin prejuicios. En ella se esclarecen las mentiras que las personas ocultan sin razón. Los miedos florecen en la oscuridad, relumbran en la cima de la adrenalina. Pero, ¿acaso dejarse amedrantar por la soledad sirve de algo?, ¿Por qué hay que huir de ella?

El silencio dilata la melancolía, prolifera las penas en una estruendosa calma que va siendo aniquilada por la soledad. Es así como la nostalgia toma participe y no se sabe si sentirse bien o mal. No se sabe qué hacer, si reír o llorar. No se sabe qué decir, si gritar o ahogarse en lágrimas. En la garganta hay un puñado de nudos esperando ser desatados, sin embargo, la angustia los reprime, creando un caos emocional que podría terminar mal.

El reloj no se detiene y la noche se presta para consumir las esperanzas. Ella invoca a los  recuerdos que suelen destruir la  paz que existe en la soledad. No se puede escapar de la soledad, no se puede cerrarle la puerta, ¿Qué fin tendría ignorarla para luego querer desearla?. Lo paradójico de esto, es que la soledad puede hacer daño, pero también es sano vivir en ella, sino no habría manera más efectiva para conocerse ¿No?