Blues certero

Vibro en cada nota
escucho la música rebosar
en mis oídos
y me esfumo en los viajes
de neptuno.
Lentamente
mi mente varía al lado oscuro;
mi boca saborea penurias
mi piel alucina con el tiempo.
Los minutos no existen
y el vahído entra por la planta
de mis pies,
me sumerjo entre el bien y el mal
traspaso la frontera de la cordura,
retorno al sonido inicial
de una guitarra
perdida dentro de un blues
y es certero,
es como una droga
que adormece mi cerebro.

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Piano Escarlata

Aquí en mi densidad,
oigo el piano tocar
suenan aquellas notas,
bañadas en melancolía
susurran anhelos perdidos
haciendo olvidar nimiedades.
Música escarlata
contagia a la nostalgia,
se viste de rojo mi soledad
tiñendo mis manos cansadas.
Nocturnos deseos
empañando mi ventana,
el frío está cerca
y mi vientre hierve al templar.
Hermosa composición
estremece mis sentidos,
si muero esta noche
no tendré miedo al partir
la agonía suele ser bella
cuando ella no te importa,
y el sufrimiento es nulo
al dejarlo entrar
sin necesidad de aferrarse a él.

 

Ni un intento más ( I know it’s over)

Texto inspirado en la canción I Know It’s Over de The Smiths

 

Miserable, qué miserable me siento cuando no puedo cumplir las expectativas de los demás, I know it’s over, suena en mi cabeza y mis palpitaciones se agrupan en mi piel. Lo siento, he tratado de complacer a todo el mundo pero aun así, no consigo compañía para mis solitarias noches I know it’s over and it never really began, but in my heart it was so real. Ante mis ojos, siento el mundo desvanecerse, los días pasan desapercibidos y puedo sonreír aunque mi alma esté ahogada en llanto. Es muy fácil ocultar el dolor cuando te acostumbras a él. And you even spoke to me, and said: If you’re so funny, then why are you on your own tonight? No culpo a nadie, ¿quién podría lidiar con ‘algo’ tan inestable?, un día estoy bien, al otro día, sólo quiero huir. Un día amo, al siguiente odio con intensidad. Se acabó, estoy agonizando. Intento una vez más, pero la desesperación cubre toda mi cabeza y no logro escapar. It’s so easy to laugh, it’s so easy to hate, it takes strength to be gentle and kind… Aborrezco los que están conmigo, el vacío ha copado mi ser y así quiera estar rodeada de gente, no podría estarlo. Así quiera amar a alguien, lo haría todo a medias y quedaría más rota de lo que estoy. Love is natural and real but not for such as you and I, my love. Desgarrador es el futuro para quienes sentimos la tierra cayendo sobre la cabeza. 

 

 

 

 

Bocanada – Gustavo Cerati

Cuando escucho esta canción –que para mí es un poema– levito, vuelo, vuelo bien alto, sin necesidad de alucinógenos… No puedo vivir sin mi dosis diaria de Cerati. 

Cuando no hay mas que decirnos
Habla el humo, nada el humo
y rema en espiral

Cuando no hay mas que decirnos
Se abren al aire vacios
Que dos no pueden respirar

Para desvanecerse, alargando el después 
Trayectoria sin final
Distante placer, de una mirada
Frente a otra esfumandose

Cuando no hay mas que decirnos
Me hago uno con el humo,
Serpenteando la razon

De todo aquello decidido
Se estira el tiempo y me olvido
Me olvido como vos
Uhh, en la espera vagamos
indiferentes, por el espacio
Que dejo

Para desvanecerse, alargando el después 
Una historia sin final
Distante placer, de una mirada
frente a otra esfumándose….

Los días raros

“Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros”.

– Vetusta Morla

 

Lo que me produce esta canción es indescriptible. 
Poesía hecha música, música hecha poesía. 

 

Ábrelo, ábrelo despacio.
Di qué ves. Dime qué ves si hay algo.
Un manantial, breve y fugaz, entre las manos.

Toca afinar, definir de un trazo.
Sintonizar, reagrupar pedazos
en mi colección de medallas y de arañazos.

Ya está aquí ¿quién lo vio?
Baila como un lazo en un ventilador
¿Quién iba a decir que sin carbón
no hay Reyes Magos?

Aún quedan vicios por perfeccionar
en los días raros.
Los destaparemos en la intimidad
con la punta del zapato.

Ya está aquí ¿quién lo vio?
Baila como un lazo en un ventilador
¿Quién iba a decir
que sin borrón
no hay trato?

El futuro se vistió
con el traje nuevo del emperador.
¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos?

Nos quedan muchos más
regalos por abrir.
Monedas que, al girar,
descubran un perfil
que empieza en celofán
y acaba en eco.

Soda Eterno

Descubrí Soda Stereo cuando tenía por ahí al rededor de 10 años. Eran los 90s, todavía jugaba con muñecas y saltaba en la rayuela. “De aquel amor de música ligera” retumbaba por toda la calle, y ese sonido llamó mi atención, quedé cautivada por el ritmo… Desde ese día, entró la magia de Soda a mi vida. Claro, era la canción más popular de la banda pero no dudé ni un instante en indagar más por ellos, le pregunté a un tío y él tenía toda la colección de Soda, de inmediato le dije que me hiciera un cassette con algunas de sus canciones para yo después escucharlas. Aunque no entendía muy bien las letras de sus canciones, sabía que desde ese momento no había retorno, Soda Stereo no iba a salir de mi vida. 

 

El Rito fue el tema que me marcó en mi adolescencia, la rebeldía estaba a flor de piel y vivía enamorada de Gustavo Cerati (aún lo estoy, mi amor eterno). “El silencio no es tiempo perdido” cantaba a todo pulmón. En el colegio, con dos amigas más, coleccionábamos recortes de la banda. Me inscribí a un curso para aprender a tocar la guitarra sólo porque quería aprender a tocar las canciones de Soda. Aprendí, claro que sí, era la única zurda del grupo. Debí continuar, debí pero no sé qué pasó, a veces le echó la culpa a la falta de tiempo, en fin… 

Vine a conocer la profundidad de sus letras, años después, justo cuando viví momentos decadentes, momentos que quizá, no debí vivirlos  pero que me enseñaron a fortalecer mi espíritu. Soda ha estado en los malos/buenos acontecimientos de mi vida. Ha sido la banda sonora de mis amores, mis desamores. Me he emborrachado con ellos, me he drogado –Oh, bonita, juventud– con ellos, y en los momentos de lujuria también ha estado Soda Stereo presente. 

 

 

Déjame vivir este sueño
Que delirio
Una flor
Una flor
Otra flor
Un maestro
Una causa
Un efecto.

Quien sabrá el valor de tus deseos
Quien sabrá.
Gira el sol
Gira el mundo
Gira Dios

 

En Remolinos, eleva mi alma a otro planeta. Es una de las canciones que más me gustan –Por no decir que todas– Y es que Soda Stereo tiene tema para todo y para cada momento de la vida. Puedo afirmar que no soy ni seré la única que ha sido influenciada por su obra musical. Y no hablaré de la obra de Cerati como solista porque no quiero extenderme, eso será en otro post. 

Lo único que me pesa y me atormenta mucho es que no pude verlos en vivo, ni pude ir a ningún concierto, la época no me favoreció. Pero me reconforta saber que Cerati  y Soda son ETERNOS. 

 

“Abrir a Soda Stereo, crear la dimensión”

 

Poesía: Luis Alberto Spinetta

 

Cuando pienso en poesía, pienso en el Flaco Spinetta. 

 

Este día empieza a crecer,
voy a ver si puedo correr…
con la mañana,
silbándome en la espalda…
O mirarme en las burbujas…

Tengo que aprender a volar,
entre tanta gente de pie…
Cuidan de mis alas,
unos gnomos de lata,
que de noche nunca ríen…

Si la lluvia llega hasta aquí,
voy a limitarme a vivir…
Mojaré mis alas,
como el árbol o el ángel…
O quizás muera de pena…

Tengo mucho tiempo por hoy,
los relojes harán que cante…

La la la…
La la la…

Y la espuma gira,
en torno a mi piel,
me han puesto manos,
para hablarle a las cosas de mí,
y al fin mi duende nació…
tiene orejas blancas,
como un soplo de pan y arroz,
y un hongo como nariz,
cuatro pelos locos,
y un violín que nunca calla,
solo se desprende,
y es igual a las guirnaldas…
Y es que nunca calla,
solo se desprende,
y es igual a las guirnaldas…

Este día es algo de sal,
me dejó vibrando al nacer…
Pesa y es liviano,
como un hilo sin nombre…
Suena un poco a mi guitarra…

Tengo que aprender a ser luz,
entre tanta gente detrás…
Me pongo las ramas,
de este sol que me espera,
para usarme como al aire…

Y es que al fin,
mi duende se abrió…
Tiene un corazón,
de mantel y batón,
y un guiño
al ver que todo es verdad…
Ya los gnomos cuiden,
a un violín que siempre canta…
Nunca se adormece,
y es igual a las guirnaldas…
Y es que nunca calla,
solo se desprende,
y es igual a las guirnaldas…

 

#FelizDíaDeLaPoesía 

Al Son de Led Zeppelin

No podría mentirte las veces que fantasee con que me vieras bailar. Te diría: “mírame a los ojos mientras me dejo llevar por la música y agárrate fuerte a mi cintura”, te reirías, tus pupilas dilatadas harían fusión con los vaivenes de mis caderas; temblarías de emoción, yo sé. Justificarías tu risa nerviosa con beso. No podrías quitar tu mirada de mi rostro. He sabido bien que también has fantaseado conmigo, admiras mi belleza, soy tu ensueño. No tendrías más remedio que hacerle caso a las ganas.

Podría bailarte Led Zeppelin toda la noche, podría violar tu mente sin necesidad de tocarte. Te diría: “este es mi juego, estas son mis reglas, siéntate en frente mío y disfruta de la velada”. Te reirías nuevamente, pensarías que estoy jugando y efectivamente sí, estaría jugando contigo y el juego se llamaría: Cállate y mírame bailar. Las luces estarían apagadas, llevaría un vestido rojo ceñido al cuerpo, y el whisky sería testigo. Sería la anfitriona de la noche, —soy una atrevida— y ese sería mi espectáculo. Sonaría Since I’ve Been Loving You, y al primer ‘solo’ de guitarra sabrías que tendría muy malas intenciones.

Gritaría la guitarra de Jimmy Page, me movería al ritmo de la sutil voz de Robert Plant. Desarmaría tu deseo y encendería la lujuria. No habría forma más candente de hacer arder la noche que escuchando Led Zeppelin. Tu corazón estaría muy agitado al ver como navegaría el sudor por todo mi torso. Estaría satisfecha con que me vieras bailar. Se detendría el tiempo con mis movimientos, al son de la música nos dejaríamos llevar y al culminar la noche, te diría: ” tú, Led Zeppelin y yo, hacemos un trío perfecto”.

Terminó la canción y aquí estoy escribiendo esto.

 

No hay forma más benevolente para apaciguar las dudas que con el alcohol…