Levantarse y beber café

Levantarse, beber un poco de café. Escuchar los pájaros trinar y sentir el cuerpo pesado al caminar. Hay un sol resplandeciente afuera y las ganas de dormir siguen plenas. Los minutos golpean en la cara, sin embargo hacer caso omiso al tiempo es la solución al problema. Las manos tiemblan, la respiración se agita, los ojos son dos grandes charcos y en el pecho hay una herida que nunca cicatriza. La boca del estómago trata de digerir lo que pasa por la mente, pero es inútil no hay respuesta que pueda aliviar tanta angustia. La cabeza es un torbellino de pensamientos vanos, ni los gritos ayudarían a calmar la zozobra de no existir.
Es esa existencia la que no da tregua, es una pelea desgastante que va carcomiendo la vida. Cada instante es más tedioso respirar y las malas ideas aparecen sin refunfuñar. 
Llega la tarde, alguien pregunta: ¿Cómo está?, a nadie le importa la respuesta, sólo quieren oír la verdad más conveniente. El silencio acompaña la velada y el atardecer se viste de gala. Muere el sol otra vez y muere el alma cansada también. 
La noche trae su fortuna, es un reto sobrevivir a ella. Los demonios mentales se desatan y la lucha parece eterna. Una, dos, tres de la madrugada, el insomnio es un búho que cuida la tristeza.

Con suerte mañana se levantará y beberá café.

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Paranoia roja

No hay marcha atrás,
los ecos narran en la tempestad
voces arrítmicas que interrumpen
mi quietud;
hay deseos difíciles de cumplir
y las ramas de los árboles 
chocan contra la pared;
brotan de mi frente
gotas gordas de sudor. 

Paranoia roja
se desborda por toda la habitación,
el dolor no pasa
cuando la respiración pesa;
falta el aire, aun con las ventanas abiertas
y mis venas agrietadas
esperan un poco de redención.

¡Maldita calma ven a salvarme!
Sácame ilesa de esta guerra, 
he sentido la muerte en mi piel
y no me quiero morir.
¡Maldita calma! 
¿A dónde te has ido? 
Te hablo y no hay respuesta,
y mi paranoia roja 
quiere llevarme,
quiere ocultarme 
quiere enfrascarme 
en fragmentos inverosímiles…

No hay tormenta más caprichosa,
la que habita en nosotros.

Domingo Híbrido

Maleza escudriñando por las ventanas al sortilegio de la soledad,
oscuras sonrisas alumbrando en el pozo de la desolación;
hay un maleficio en estas paredes, apuntando hacia la realidad.
Así son los domingos híbridos:
el piso se retuerce en las penumbras, no hay equilibrio constante, 
la mancha crece, crece sin obstáculo alguno.
Qué diminuto es el cuerpo cuando las cargas 
superan lo primitivo, y mientras la maldad se ríe a carcajadas
los miedos van consumiendo la poca dignidad que queda.
El viento sopla en contra vía, retumban los vidrios de las ventanas
afuera hace calor, adentro el frío es descomunal 
no para de llover en estas cuatro paredes
y el vacío es un lugar común.

Ni un intento más ( I know it’s over)

Texto inspirado en la canción I Know It’s Over de The Smiths

 

Miserable, qué miserable me siento cuando no puedo cumplir las expectativas de los demás, I know it’s over, suena en mi cabeza y mis palpitaciones se agrupan en mi piel. Lo siento, he tratado de complacer a todo el mundo pero aun así, no consigo compañía para mis solitarias noches I know it’s over and it never really began, but in my heart it was so real. Ante mis ojos, siento el mundo desvanecerse, los días pasan desapercibidos y puedo sonreír aunque mi alma esté ahogada en llanto. Es muy fácil ocultar el dolor cuando te acostumbras a él. And you even spoke to me, and said: If you’re so funny, then why are you on your own tonight? No culpo a nadie, ¿quién podría lidiar con ‘algo’ tan inestable?, un día estoy bien, al otro día, sólo quiero huir. Un día amo, al siguiente odio con intensidad. Se acabó, estoy agonizando. Intento una vez más, pero la desesperación cubre toda mi cabeza y no logro escapar. It’s so easy to laugh, it’s so easy to hate, it takes strength to be gentle and kind… Aborrezco los que están conmigo, el vacío ha copado mi ser y así quiera estar rodeada de gente, no podría estarlo. Así quiera amar a alguien, lo haría todo a medias y quedaría más rota de lo que estoy. Love is natural and real but not for such as you and I, my love. Desgarrador es el futuro para quienes sentimos la tierra cayendo sobre la cabeza. 

 

 

 

 

El Corte Final

Llego a la misma conclusión cuando siento que no puedo más. Los años vividos hacen denso el tiempo  y la paciencia no quiere una tregua más. Aturdido está mi cuerpo de batallar una y otra vez con los vaivenes de la vida; mi alma pide a gritos descansar. La respiración se dificulta cada vez que trato de entender el porqué. Mis emociones hablan por mí, pido ayuda… ¡¿Hay alguien ahí?!

He querido buscarme, reencontrarme pero es la tristeza la que siempre me encuentra, es como recorrer un laberinto sin escapatoria… pareciera que andar entre la mierda fuera adictivo, ¿Qué más da?  Nadie podría salvarme.

Me arrastro como una culebra hacia el caos, ¿Acaso este es otro de mis sueños locos? No lo sé, quisiera creer que no. Quisiera creer que la autodestrucción no es el camino… ¡HECATOMBE! El desastre está aquí, lo siento, lo veo venir… Derrumbarse es atractivo. Siento abstinencia si no pierdo el control, y La razón entra en mí cuando hay dolor…

El dolor es droga que  ilustra la verdad… ¿Continuar es lo debido? ¿Ponerle punto final es lo acertado?… Lágrimas saladas abundan por toda la habitación, ¿Qué haré cuando está alucinación termine? Preguntas sin respuesta, preguntas sin destinatario, ellas son las únicas que me acompañan en esta modesta soledad.

Acabaré con este sufrimiento, terminaré lo que he comenzado… Lo haré… Cuando tenga el valor de hacer el corte final. 

 

 

 

 

 

Escrito inspirado en el tema “The Final Cut” de Pink Floyd
Imagen: De la película de The Wall