Llegó abril.

Llegó abril,
llegó sin prisa y con las cuencas abiertas.
Llegó abril y no callé para ocultar
su encanto.
La brisa acarició mis piernas
y juré al cielo, sonreír
sin esperar nada a cambio.
Mis labios carmín
no mienten,
pero no veo tu boca,
acechando mi fortuna.
Llegó abril,
llegó sin prisa y con la primavera a cuestas.

No siempre será abril

Aunque la brisa llegue
sin previo aviso,
la lluvia agrande los ríos
y florezcan los árboles
con ímpetu
No siempre será abril.

Así la primavera adorne
con su belleza 
las falencias de la naturaleza
humana,
y miles de sonrisas estallen
de felicidad
No siempre será abril.

Te puedo vivir una vez más,
con tus errores
sumados con los míos;
convirtiéndolos en una burbuja
llamada amor…
El deseo me corrompe,
pero no siempre llegará ese abril.