Quizá la muerte solo sea el comienzo

Sin la brújula del deseo,
no hay arroyos de madrugada
ni margaritas despellejadas.
Las arcadas del amor
murieron,
y la miel que brotaba
sin ímpetu,
quedó rebosada sobre la mesa.
Tal vez el deseo esté muerto,
tal vez la noche se cansó del día
tal vez mis besos quebraron
en llanto.
Ya no hay poemas que intenten
salvar, lo que permanece muerto.

Quizá la muerte,
solo sea el comienzo…

5 Comentarios

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.