Post mortem

Esqueleto fumando” (Skull with Burning Cigarette), 1885
Vincent Van Gogh
.

Silencios van y vienen;
desde el monte del olvido,
hay una soledad consumada
una risa macabra
y un llanto sin alma.

Los sueños de verano
mienten, castigan
y, las noches de invierno
colman el hastío.

De mi fragilidad
ya no queda nada,
solo el desasosiego
me dice la verdad,
cuando torpemente
caigo en duda.

Mi muerte llegó sin avisar,
acabó con la tenacidad
de mis bolsillos;
sola estoy en este minibar,
no hay ángeles ni demonios
qué convidar
pero mi orgullo arrasó
con la fe que me aguardaba
en aquel atardecer.

20 poema de la serie El Diablo de los Poemas.











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